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Y tres que me llevo

Julio 31, 2007

Aún no ha nacido y ya la estoy esperando en la puerta de casa porque llega tarde. Cuantas veces se repetirá esto….. De momento, la chipirona está castigada sin paga y sin postre por dejarnos plantados el sábado, fecha prevista de nacimiento.

Claro que nadie le ha preguntado si le venía bien ese día, lo mismo había quedado con el ovario izquierdo de su mamá, o tenía un examen de anatomía, o estaba saltando a la comba con el cordón umbilical. Quién sabe, el caso es que no se presentó.

De momento, ya se ha pasado tres día de la fecha prevista, y mañana serán cuatro. Según el ginecólogo, si el día 8 de agosto no se ha dignado a salir, irán a buscarla. La elección del día de su supuesto cumpleaños no tiene especial secreto: ese día le toca guardia en el paritorio.

Susana ya ha completado todos los pasos reglamentarios para parir. El último, el viernes por la tarde, cuando perdió el ‘tapón’ (en el lavabo de un bar de tapas, para darle ternura a la situación). Resulta que las embarazadas tienen un tapón que protege a la placenta de cualquier infección. Cuando se pierde el tapón, el parto es inminente, así que el camino ya está desprecintado.

Dale, Lucía, dale, que los papas te están esperando.

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DóndeCómoCuándo

Julio 26, 2007

Cada vez que se gira, doy un salto, cada vez que gime, levanto las orejas como un animal en peligro. El problema no es el ‘cuándo’, sino que tampoco tengo ni idea de ‘dónde’ ni ‘cómo’ comienzan los dolores de parto.

Si entendemos su vientre como un planeta, ¿sabe alguien a qué altura comienzan los dolores? ¿Los pinchazos son en el polo sur, en el polo norte, en el ecuador de la panza o es un tsunami barrigo-planetario?

Definitivamente, prefiero los libros de cocina a los de embarazadas. En la cocina siempre existe algún truco, como clavar un palillo para comprobar si el pudding está bien cocido por dentro, pero con la barriga no hay manera…

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Entre el apagón, una linterna

Julio 25, 2007

El día del gran apagón, mi niña comenzó a dar síntomas de alumbramiento. De momento sigue en la barriga de Susana, pero igual que media Barcelona, la chipirona ha encendido una linterna en el interior de su vientre-patera. Está inquieta y, según el ginecólogo, el útero ya ha comenzado a contraerse rítmicamente, aunque no son contracciones de parto. Esas se notan por el dolor.

El jueves le volverán a poner las ‘correas’, un dispositivo que mide su ritmo cardiaco para saber si hay sufrimiento fetal, es decir, si está demasiado estrecha en el interior y hay que buscarle un atajo hacia la salida.  En principio, el sábado sale de cuentas.

Espero que aguante unos días, porque si no, pensará que ha llegado a un mundo donde la noche es oscura y se ven las estrellas,  un lugar donde no existen televisores, ni luces de colores que te dicen si debes detenerte o caminar, y todo mundo se sienta a cenar y departir a la luz de las velas.

Barcelona no está mal, pero es mucho más triste, princesa.

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Diez, nueve, ocho….

Julio 18, 2007

Parece como si el conde Drácula de Barrio Sésamo se hubiera instalado en mi cabeza: diiieezzz, nuuueeeeveee, ooooochhooooo, siiieeeettttee….. La cuenta atrás ya ha comenzado. Según los cálculos del ginecólogo, a Susana le quedan diez días para el parto. Diez días pendiente del móvil, de la cobertura, diez días para descolgar y que Susana me grite que corra, que ha roto aguas, que está de parto.

 El comedor de casa se ha convertido en una sala del ‘Imaginarium’. Tenemos objetos infantiles por todos lados, ropa de bebé colgada del tendedero y el carrito de paseo compite con el televisor por la presidencia de la casa. Susana ya ha colocado el cuco (cuna para el chipirón) a los pies de la cama y yo me lo llevo por delante cada vez que entro en la habitación.

Ya queda poco. En cualquier momento sonará el móvil y la vida se acelerará como el corazón del chipirón. En cualquier momento recibiréis un mensaje diciendo que Lucía ya está aquí. Diez, nueve, ocho…..

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El monitor

Julio 17, 2007

No, no, no me refiero a ningún monitor de piscina o aeróbic. Me refiero al hecho de que monitorizan al bebé para saber como anda en sus últimos días de estancia amniótica, lo que también se conoce como “las correas”.

Ayer me pusieron dos sensores en la panza y registraron las contantes vitales de mi chipi. Su corazón latía como un caballo al galope y cada vez que se movía la velocidad del latido aumentaba, era impresionante!. Cada patadita de mi chipi encendía una lucecita en el monitor y los altavoces se disparaban. Fue emocionante y un poco angustioso.

Mi médico dijo que todo estaba muy bien y sus palabras fueron ” la criatura está muy bien, de hecho, acelera estupendamente“. Pero bueno!, que se ha creído!,  que mi Lucía es un Megane o un Ibiza!! La verdad es que los médicos no te dan mucha información pero si pronuncian las palabras mágicas “todo va bien” a ti ya no te importa nada más.

Bueno, ahora toca esperar a la cigüeña una semanita más. Hasta pronto!!

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Los abuelos

Junio 22, 2007

Mi niña tiene unos abuelos geniales. Los cuatro tienene mucho arte.

El abuelo materno es la versión española de Macgiver, nada se le resiste, todo lo arregla, es un apañao de primera. El abuelo paterno es muy simpático y entre coplilla y coplilla hasta te hace un pase de torero.

Pero lo de las abuelas…. eso sí es arte de verdad.

La abuela materna le ha escrito lo siguiente:

 A ti pequeña Lucía,

para ti nietecita mía.

No te conozco mi cielo

y ya te quiero mi niña.

(…..)

Pero tú tranquila Lucía

que julio está al llegar.

Mentras tu abuela muy oportuna

te bajará de la luna

un sonajero de espuma

para que puedas jugar.

Y la abuela paterna tiene unas manos de oro. Tendríais que ver que cojines ha hecho para la habitación de mi chipi. Le ha pintado dos mariposas que parece que van a salir volando en cualquier momento, son preciosas.

Hay Lucía cuánto arte en la familia!!

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Los padres de la niña

Junio 22, 2007

Si Lucía tiene la oportunidad de leer este blog de mayor me gustaría que supiese como eran sus padres de “jovenets”. A parte de ser personas que han estudiado mucho, que han trabajado por cuatro duros y que han sufrido la especulación inmobiliaria, hemos sido personas que (como dice el anuncio de coca-cola) han tenido una enorme capacidad para ser felices.

Esto es algo que quiero transmitirle a mi hija. Quiero que aprenda a divertirse, a tener sentido del humor, a reirse con ganas, a bailar y hacer el tonto, a quedarse con lo bueno  y a rodearse de buena gente. Parece una tontería pero hay personas que no saben hacerlo. Nosotros, la familia y los colegas estaremos aquí para enseñárselo.

Para que quede constancia de que no somos unos aburridos, ahí va la foto del último carnaval. En principio el tema del disfraz era : “the Flower Power”, los hippies,  pero nosotros hicimos lo que pudimos.

Lucía, estos son tus padres: una ratona chunga y un hippypollo!!

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La niña Lucía

Junio 21, 2007

Nuestros abuelos no se hicieron una fotografía hasta el día de su boda. De todo lo sucedido hasta entonces, el primer paso, la primera brecha, el primer día de colegio, el primer chapuzón en la playa, el primer beso en los labios, no quedaba más constancia que la memoria.

Nuestra generación, la del anuncio de Coca-Cola, estrenó el tomavistas de cintas super8, las cámaras polaroid, los carretes de fotos panorámicas (de dudosa utilidad) y las proyecciones de diapositivas sobre una manta (o sobre una tapia con lagartijas).

La niña Lucía tiene fotos desde antes de nacer, instantáneas robadas por el ginecólogo (que es como un presentador del ‘Tomate’ pero con título de medicina) de la absoluta intimidad de su domicilio-barriga.

Por si no ven clara la foto, la niña es lo que está detrás de los mofletes. Susana, que es muy desprendida, dice que se parece a mí, aunque ella, de bebé, también tenía una retirada a Naranjito. En algo seguro que se parecen: las dos son preciosas.

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La habitación

Junio 15, 2007

Estaban a punto de negarnos la entrada en la Cadena Los Tigres. Después de un par de meses discutiendo sobre la decoración de la habitación de la chipirona, aquella tienda se había convertido en nuestra segunda residencia. Nos montamos un par de sillas de camping junto al almacén, incluso nos pusieron una taquilla donde guardar las zapatillas de andar por casa y el albornoz, y allí nos pasábamos las tardes revisando catálogos de cenefas y papeles de colores, hasta que el agotamiento pudo con uno de los dos: “pues tampoco me gusta esta”, “pues vete al carajo”, “pues elige la que tu quieras”, “pues esta misma”, “pues dale”, “pues venga”.

Papel con rayas blancas y azules y cenefa con mariposas, esa ha sido la concesión (perdón, quise decir elección). Al menos hemos evitado al Pato Donald, los osos amorosos y otras horteradas por el estilo (no se pueden ni imaginar la perversión mental de la gente que diseña cenefas. El catálogo parece elaborado por Edgar Allan Poe).

Como verán en las fotos, parecíamos una familia de gitanos pintando una habitación (el papa, la mama, el suegro, el hermano, el sobrino), hasta Susana se puso a empapelar utilizando la barriga como pisapapeles. Al final, la cosa ha quedado apañada, veremos lo que tarda la niña Lucía en arrancar el papel o pintar las paredes con un rotulador.

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Preparación

Mayo 19, 2007

La gente me ve con esta cara de despistado, las bambas imitación ‘all star’ con la suela rajada, los pantalones caídos por el culo, mis comentarios absurdos, mis dos días de retraso sobre cualquier acontecimiento sobradamente conocido, y preguntan: ¿pero tú ya estás preparado para tener un niño?

Preparado. No tengo muy claro cómo se prepara uno para estas cosas, no hay cursillos de CEAC, no puedes bajarte un documental de Internet (y eso que lo he intentado) y los padres resuelven la cuestión con un “no te preocupes, que ya verás como luego….”.

¿Como luego, qué? ¿Me cargarán el programa de ser padre como a Neo en Matrix?, ¿recibiré un paquete de Nacex con un libro de instrucciones?, ¿despertará la paternidad de forma espontánea como aquel día en que descubrí que me gustaban las chicas?

De momento me voy entrenando con mis sobrinos o, mejor dicho, ellos me someten a un plan de entrenamiento personalizado, algo así como si me hubiera apuntado a un programa de preparación del DIR para futuros padres. El entrenamiento consiste en buscar los límites de lo que yo considero ‘peligro’, transitar por la cornisa de la vida, a ver cómo reacciono. Los ejercicios estrella son correr a un metro de la calzada, encaramarse a algún lugar altííííísimo sin arnés, jugar con los cuchillos….. Luego están las pruebas de aguante psicológico: “tito, te quiero mucho, me das un poco de Coca-Cola (o chucherías, o cualquier cosa que sus padres les tengan prohibido)“.

De momento, ninguno de los tres sobrinos (Alejandro, Pablo y Alba) pueden leer, pero les agradezco de todos modos su colaboración. Me estoy poniendo en forma. Ya creo que sería capaz de ser padre durante una hora y media sin desfallecer. Os paso una instantánea de un entrenamiento. Fijaos la vena hinchada en la sien, el momento de absoluta tensión.

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