Aún no ha nacido y ya la estoy esperando en la puerta de casa porque llega tarde. Cuantas veces se repetirá esto….. De momento, la chipirona está castigada sin paga y sin postre por dejarnos plantados el sábado, fecha prevista de nacimiento.
Claro que nadie le ha preguntado si le venía bien ese día, lo mismo había quedado con el ovario izquierdo de su mamá, o tenía un examen de anatomía, o estaba saltando a la comba con el cordón umbilical. Quién sabe, el caso es que no se presentó.
De momento, ya se ha pasado tres día de la fecha prevista, y mañana serán cuatro. Según el ginecólogo, si el día 8 de agosto no se ha dignado a salir, irán a buscarla. La elección del día de su supuesto cumpleaños no tiene especial secreto: ese día le toca guardia en el paritorio.
Susana ya ha completado todos los pasos reglamentarios para parir. El último, el viernes por la tarde, cuando perdió el ‘tapón’ (en el lavabo de un bar de tapas, para darle ternura a la situación). Resulta que las embarazadas tienen un tapón que protege a la placenta de cualquier infección. Cuando se pierde el tapón, el parto es inminente, así que el camino ya está desprecintado.
Dale, Lucía, dale, que los papas te están esperando.



