h1

Animales

agosto 12, 2007

Escuché su llanto y, un instante después, vi aparecer por el pasillo a la comadrona con la niña cogida por los pies, como una liebre, y el cordón umbilical colgado. No era el encuentro que había imaginado, pero allí estaba mi hija, untada de grasa y sangre, llorando líquido amniótico.

Mis treinta años de civilización, de calle, libros, experiencias, padres y maestros, no servían de nada en aquel momento. Así que lo único que se me ocurrió fue acercarme a su cara y lamerle la lágrima que le estaba cayendo.  

Desde entonces, de vez en cuando me sorprendo olisqueando a la niña, o veo como Susana le ayuda a mudar de piel frotando con sus manos todo el cuerpo. Parecemos animales lamiendo a nuestro cachorrito. Ojalá nunca se domestique el animal que llevamos dentro.

lucia2.jpg

Anuncios

2 comentarios

  1. ojala que nunca se domestique el animal que llevamos dentro……siempre me emocionan esos documentales en los que los animales de cualquier especie protegen a sus crias contra los ataques de otros mas fuertes. Nosotros, los humanos, lo tenemos mas dificil porque la jungla del asfalto es la mas peligrosa de todas. Pero ahi estamos, Lucia, somos un ejercito de suricates especialistas en la lucha contra los leones de melena negra y nada tienes que temer.
    Que linda estas.


  2. ….Lucia se ha ido de vacaciones.
    Por primera vez ha estado cerca del mar y os aseguro que le ha encantado porque esta mañana la he oido cantar habaneras.



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: